Publicidad:
Terra
La Coctelera

180º

Espera,voy a parar un momento.
Sólo quiero observarme a tu lado.

sueño

Da igual. No encuentro palabras.Mis dedos dudan entre las letras. Divago. Miles de sensaciones se concentran en un nudo que aprieta demasiado fuerte mi pecho. Es como dar vueltas en una noria, aunque sólo abro los ojos cuando estoy arriba.

Si lo pienso me mareo y cuando me mareo revivo ese suave tacto de tus manos en mi espalda hasta que me pierdo... ¡me pierdes!... y entonces me da por sonreir y reñirme en voz alta, muy alta... pero no escucho. Debería hacerlo.
Me miro al espejo y casi no me reconozco. Soy ¿feliz?, bueno, eso antes también lo era... quiero decir que... no lo sé... esa ceja arqueada plantándole cara a mi propio reflejo me asusta. Juego esta partida con demasiados ases escondidos formando guirnaldas de terciopelo en mi nuca... búscalos... enreda tus manos en mi pelo y búscalos por favor. Mientras tanto susurro lentamente tu nombre hasta que un pequeño escalofrío indulta mis labios para seguir besándote en cualquier lugar no prohibido de un maravilloso sueño.

No existe un final de cuento de hadas. Al menos nunca he leído un cuento parecido a esto.
Quizá... intente escribirlo yo.

despacio

El deseo empaña mi piel en su perversa, desquiciante e increiblemente dulce agonía... y no pasan las horas.

Quan el desig fa el seu camí a soles
i el cor no li pot fer senyal de cap llei,
sovint llavors entrem en les ombres
quan el cos voluptuós no es vol sotmès.
Curiós aquest humà que es pensa centre del món
quan ni tan sols es reconeix
i mentre tot això t'escric
sóc esclau del desig quan m'acosto a la teva pell.

Tenim ressons tant secrets dins nostre
i massa sovint no en sabem quasi res,
pensem que anem per un camí plàcid
on tot és ben previst i res no ens corprèn,
però arriba el desig de sobte
i ens trenca els motlles dels membres i sentiments,
m'agrada així deixar-me anar pels carrers del desig
quan m'ofrenes la teva pell.

Quan el desig no fa el camí a soles
i busca company en la solitud,
el cor naufraga en un mar d'angoixes
i el cos neguiteja sense aixopluc.
Desig de passió extrema
que ens neix al sexe d'un somni mai satisfet,
si ara puc dir-m'ho no es perquè tinc en tu aquest desig
que em fa esclau del meu sentiment.

Anem vestint un gest rutinari
Però arriba de sobte el desig.

Lluis Llach

café

Sin duda mi preferido es el Etíope. Y lo siento por los cafetales de "Juan Valdés" (sé que sólo es el personaje de un spot publicitario... pero siempre me ha caído tan bien... en fin). Como decía, me gusta el Etíope, porque su final es casi dulzón. Eso lo convierte en ideal para postres, alguna salsa y los miles de "combinados" (qué palabra más setentona) con hielo para el verano.

Canela, pimienta rosa, vainilla, cacao, licores de frutas, bayas, helados, almíbares... ¡una rodaja de limón! (si, he visto con mis propios ojos como alguien lo tomaba así...), son los ingredientes "aspirantes", según se presente la ocasión, los gustos de "la compañía" o la experimentación resultado cruel del aburrimiento.

Soy cafetera. Muy cafetera. Demasiado cafetera. Mis noches transcurren siempre con un termo de café al lado de mi cama (la segunda opción era instalar la cama en la cocina, pero es realmente engorroso, no lo aconsejo a nadie...), un par o tres de libros y una casi "familiar" huelga de ojos abiertos. Cuando a mis párpados les da por pasar tres o cuatro días sin cerrarse, es inútil que intente oponer resistencia...me queda armarme de paciencia, seleccionar buena lectura, cambiar el termo de un litro por el de dos litros (sin asustarse, lo rebajo con agua!!)... y esperar a que amanezca pronto.

Me gusta retener algunas de sus gotas entre mis labios unos instantes, expanden sábiamente su sabor. A veces, aprovechando mi carreoso y ya mencionado insomnio, me tumbo sobre las baldosas del suelo de mi terraza y bebo café a sorbitos pequeños mientras cuento las estrellas.

Esto ya me parecía lo suficientemente extraño e inconfesable, para qué negarlo, pero después de escuchar la canción que os dejo, he aprovechado para "soltarlo en público" y aliviar rarezas...

No sé de qué marca o procedencia será este café que desata tantas... mejor la escuchais. (Julieta Venegas está espléndida cantando junto a Miguel Bosé.)

Buenas noches, voy a por mi termo.

trayecto a ninguna parte

No puedo pensar, al menos no esta noche.

momentos

Estoy convencida que las cosas bonitas de la vida, si consiguiéramos agruparlas en un punto indefinido del tiempo, formarían un puzzle de sensaciones arrancadas de pequeños momentos especiales.

Si cierro los ojos, de sopetón podría recordar unas cuantas, muchas de ellas asociadas con mi niñez, las que consiguen que sonría aún como una boba en cuanto se cruzan por mi cabeza, ainsss, Dios mio!.

Luego llega eso tan complicado de "hacerse mayor" y arrasa como una plaga hostil de langostas, sapos y culebras toda posibilidad de seguir acumulando piezas nuevas para tu particular rompecabezas. Te resignas a vivir de "rentas sensoriales" ... sin a penas darte cuenta entras en una especie de etapa de letargo indefinido del cual asumes que no vas a salir.

Por suerte siempre existe esa "colleja" oportuna que te obliga a apearte a tiempo de que "el tiempo" no te engulla hasta hacerte desaparecer sin pena ni gloria y teñida hasta los mismísimos genes de un ninguneado gris.

Recuerdo un momento, el momento.

Sólo era una voz desconocida a mis espaldas en una cafetería cualquiera de una ciudad cualquiera. De pronto sentí la necesidad de apartar instintivamente el pelo de mi nuca en casi un afán desesperado de atrapar su aliento... apenas unos segundos y un tenue escalofrío. Supe por fin que seguía viva y desde entonces un alud de piezas frescas siguen tejiendo el puzzle más maravilloso del mundo. Bueno, eso y algún cursillo de "cómo ser de nuevo feliz en 20 sesiones"...o 100 años, ¡da igual!

Hace muy poquitos días después de muchas anónimas coincidencias (hasta creo rotundamente que por arte de magia) he tenido la oportunidad de conocer al desconocido propietario de "la voz".

una página en blanco

Y de repente llega el preciso instante en que decides que vas a contar algo. En el que tus ideas de manera anárquica se pelean por salir. En que las frases te parecen inconexas, absurdas, quizás ridículas. "Pánico escénico". Cómo añoras ahora esos matices inconscientemente asumidos que apoyan una conversación ¿verdad?... aún así, huérfano de miradas, de gestos, de sonrisas socorridas para tímidos impases escribes lo que será para siempre jamás tu primera palabra.

Has empezado un blog, una pequeña aventura que poquito a poco te calará sutilmente hasta el último poro de tu ser. Un espacio fiel que aguantará tus etapas felices, las tormentosas y los irremediables olvidos, porque ésto... también cansa, no te creas.

Hace unos años le pregunté a mi profesor de literatura si había algún "sistema" para aprender a escribir bien.
"Mariona, debes sentir cada una de las palabras que utilices como lluvia de pétalos sobre tu piel".
Fue demasiado poético para una entonces adolescente como yo.
Pero ahora lo intento, sigo intentándolo todos los días...

A pesar de los pesares, lo más fácil y normal, no te apures, es acumular borradores que nunca llegarán a ver la luz del día. ¿Sabes?... para estos casos, nos está permitido hacer trampa y utilizar alguna canción que "cuente" eso que no aciertas a contar "tu".

Alex Britti hoy me ayudará a mi (en esencia,¡claro!).
Buenas noches... gracias... y feliz blog.

E non so perché quello che ti voglio dire
poi lo scrivo dentro una canzone
non so neanche se l'ascolterai
o resterà soltanto un'altra fragile illusione
se le parole fossero una musica
potrei suonare ore ed ore, ancora ore
e dirti tutto di me.
Ma quando poi ti vedo c'è qualcosa che mi blocca
e non riesco a dire neanche come stai
come stai bene con quei pantaloni neri
come stai bene oggi
come non vorrei cadere in quei discorsi
già sentiti mille volte
e rovinare tutto
come vorrei poter parlare senza preoccuparmi,
senza quella sensazione che non mi fa dire
che mi piaci per davvero
anche se non te l'ho detto
perché è squallido provarci
solo per portarti a letto
e non me ne frega niente
se dovrò aspettare ancora
per parlarti finalmente
dirti solo una parola
ma dolce più che posso,
come il mare come il sesso
finalmente mi presento.
E così, anche questa notte è già finita
e non so ancora dentro come sei
non so neanche se ti rivedrò
o resterà soltanto un'altra inutile occasione
e domani poi ti rivedo ancora
e mi piaci per davvero
anche se non te l'ho detto
perché è squallido provarci
solo per portarti a letto
e non me ne frega niente
se non è successo ancora
aspetterò quand'è il momento
e non sarà una volta sola
ma spero più che posso
che non sia soltanto sesso
questa volta lo pretendo.
Preferisco stare qui da solo
che con una finta compagnia
e se davvero prenderò il volo
aspetterò l'amore e amore sia
e non so se sarai tu davvero
o forse sei solo un'illusione
però stasera mi rilasso,
penso a te
e scrivo una canzone
dolce più che posso
come il mare come il sesso
questa volta lo pretendo
perché oggi sono io,
oggi sono io.